Un docente tipo I, adscrito a la nómina del Ministerio de Educación, recibe un salario que oscila entre Bs. 66.518 y Bs. 88.186.

A pocos días del inicio del nuevo año escolar, docentes en Bolívar estiman una situación más crítica que la del año anterior, al haber incrementado la migración de educadores por precarias condiciones laborales y los padecimientos de la mayoría de los venezolanos.

Edward Guzmán, profesor adscrito a la nómina del Ministerio de Educación y coordinador de Educación de Encuentro Ciudadano, señaló que los bajos salarios y el incumplimiento del contrato colectivo son los detonantes de la migración docente.

En la tabla salarial, un docente Tipo I percibe apenas un salario de entre 66.518 y 88.186 bolívares. Un monto que no alcanza ni para dos días de comida, cuando la canasta alimentaria en julio, según Cendas, se ubicó en más de 4 millones de bolívares.

Guzmán afirmó que la migración educadores en el estado Bolívar se incrementó en 50%. “Si una institución tiene una nómina de 10 docentes, solo se estarían cumpliendo con cinco áreas de formación. Además, ese otro 50% que asiste, lo hace de manera intermitente por las mismas condiciones de país, falta de transporte, de comida, de vestimenta”, explicó.

En promedio, estos maestros solo asistirían dos o tres veces por semana, lo que implica que los estudiantes adquieran conocimientos mínimos de lo que deberían recibir.

Sobre el estado de las escuelas, indicó que entre un 40 y 50% no están en condiciones para recibir a los estudiantes, debido a la falta de mantenimiento de infraestructura y desmalezamiento.

Agregó que en el municipio Caroní se detectaron desde hace tres años, tres instituciones cuyos espacios no están aptos para dar clases.