El caso de Rodney Álvarez se ha interrumpido y reiniciado ocho veces, sus audiencias preliminares diferido en 25 oportunidades, y actualmente está recluido en la cárcel El Rodeo II.

El ferrominero Rodney Álvarez, quien lleva más de ocho años preso culpado por el asesinato del también ferrominero Renny Rojas en hechos violentos en el portón de la empresa, expuso una carta en la que se declara en rebeldía.

“Después de ocho años que me han mantenido en prisión, he entendido que mi caso no reviste de carácter penal (...) Durante estos ocho años me han recluido en varias cárceles del país, lejos de mi familia, compañeros de vida y del trabajo. La empresa (Ferrominera) me despidió, me quitó mi salario y los beneficios de los cuales gozaban mis hijos por el contrato colectivo”, señala Álvarez en su carta.

Agregó que ha sufrido tres atentados contra su vida. A consecuencia de ella, dice encontrarse lisiado de su mano derecha. “El Estado, que se jacta de que la cárcel El Rodeo II es una cárcel modelo, no me ha garantizado mi seguridad y, menos, atención médica”.

Al igual que lo ha hecho su defensa, Rodney Álvarez recuerda que han sido pocas las audiencias que se han realizado en el Tribunal 12 de Juicio de Caracas, el cual lleva la causa, y reiteró que no hay elementos que demuestren su culpabilidad para mantenerlo preso.

Denunció que al inicio fue acusado por Fiscalía y dos acusadores privados pagados por la Gobernación de Bolívar, para entonces con Francisco Rangel Gómez en el poder. Estos habrían desistido del caso al irse el exgobernador a México tras culminar su último mandato en 2017, ya que no había ente que los financiara. El representante del Ministerio Público, acotó, no ha asistido a las últimas tres audiencias.

El caso de Álvarez ni siquiera está en fase de juicio, se interrumpió y se ha reiniciado en ocho oportunidades.

“A los compañeros que son claves como testigos y han declarado a mi favor los han encarcelado. El secretario del tribunal de la causa me dijo frente a mi defensa de forma alterada y con desesperación (...) estamos claros que tú eres inocente y que el asesino es Maicán, pero la orden es que tú asumas los cargos y nosotros te damos un beneficio de libertad condicional bajo presentación”, relata en su carta.

Álvarez cuestiona que el fiscal del régimen, Tarek William Saab, y su secretaria son los mismos que en 2001 ordenaron a un pelotón de 70 policías reprimir a obreros de la empresa Mitsubishi, quienes protestaban en reclamo de mejores salarios, siendo asesinados dos de ellos; así como los antecedentes del presidente del tribunal supremo de Nicolás Maduro, Maikel Moreno, incurso en el delito de homicidio contra un obrero en Ciudad Bolívar en 1987, y otro en mayo de 1989, cuando para entonces era agente de la Policía política, Disip, ahora Sebin. Son ellos mis captores, mis carceleros”.

Álvarez se declaró en rebeldía y aseguró que no le seguirá el juego al régimen. Por ello decidió no asistir más a tribunales.

“Solo me resta decirle a mis captores, a mis secuestradores, en algún momento de la historia les corresponderá a ustedes sentarse en el banquillo donde me tienen ahora, a rendir cuentas de todos sus actos y manos manchadas de sangre de la clase obrera, y pueden estar seguros que se les brindará un juicio gratuito, sencillo y expedito”, concluyó.

Template by JoomlaShine