“El éxodo de venezolanos tiene matices trágicos por la expulsión forzosa de personas, y el impacto que ha generado en nuestros países”, se expuso en la mesa.

El Grupo de Lima ha pedido el martes al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que aborde y analice el informe realizado por la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

Los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Paraguay y Perú consideran que el informe en cuestión “no deja margen para que algunos países sigan apoyando al régimen ilegitimo de Maduro”, según han señalado en un comunicado tras el encuentro celebrado en Buenos Aires, la capital de Argentina.

Así han exhortado a todos los países a sumarse al compromiso del Grupo de Lima y contribuir para que se produzca el restablecimiento del Estado de Derecho y la democracia en Venezuela. En relación con aquellos estados que han apoyado al gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el grupo ha advertido de que su “apoyo a la dictadura amenaza la estabilidad de toda la región”.

La instancia, que ha renovado su apoyo al líder opositor y presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, ha reiterado su condena a las violaciones de derechos humanos acontecidas en el país, lo que incluye “ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, desapariciones forzosas, tortura, represión, y negación de derechos primordiales”, tal y como recoge el documento.

Por otra parte, han expresado su preocupación por el agravamiento de la crisis migratoria venezolana y han destacado que la solución al problema pertenece a los ciudadanos de dicho país.

El éxodo masivo “tiene matices trágicos por la expulsión forzosa de personas, y el impacto que ha generado en nuestros países”, ha indicado el grupo en un comunicado en el que ha hecho un llamamiento a seguir impulsando la “coordinación regional, política y técnica”.

En el documento, los estados que conforman el grupo han “instado a agentes externos a dejar de apoyar al régimen dictatorial en Venezuela como condición para participar en cualquier diálogo” sobre la situación que atraviesa el país caribeño. Según el texto, la presencia de agentes militares, de seguridad y de Inteligencia de otros países en apoyo al presidente, Nicolás Maduro, es incompatible con la solución a la crisis.

Por ello, han sostenido la necesidad de abrir una amplia investigación sobre el apoyo recibido por Maduro a lo largo de los años “por parte de agrupaciones políticas y gobiernos extranjeros de la región a través del narcotráfico, el terrorismo y la corrupción”.

Respecto a la candidatura presentada por Maduro en nombre de Venezuela para ocupar un asiento en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el Grupo de Lima ha expresado su rechazo y ha solicitado que este sea ocupado por el “gobierno legítimo de Venezuela”.

Asimismo, los estados han afirmado que “respaldan la decisión de Guaidó de buscar una solución venezolana a la crisis de su país a través de los esfuerzos en curso” y han instado “a la dictadura de Nicolás Maduro a no utilizar dichos procesos para dilatar la convocatoria de elecciones presidenciales con todas las garantías y a la mayor brevedad posible”.